lunes, 30 de marzo de 2026

 

Semana Santa en Cusco: tradición, fe y cultura en el corazón del Perú

La Semana Santa en Cusco es una de las celebraciones religiosas más importantes del Perú. Esta festividad combina la fe católica con tradiciones andinas, creando una experiencia única para viajeros y fieles. Cada año, miles de personas llegan a la ciudad imperial para vivir esta manifestación cultural llena de historia.

Durante estos días, Cusco se transforma en un escenario de procesiones, misas y actividades religiosas. Las calles se llenan de devoción, música tradicional y una atmósfera especial que conecta el pasado con el presente. Es una oportunidad ideal para conocer el lado más espiritual del destino.

El Señor de los Temblores: símbolo de fe en Cusco

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El protagonista principal de la Semana Santa en Cusco es el Señor de los Temblores, conocido como el Taytacha. Esta imagen es considerada el patrón jurado de la ciudad desde el siglo XVII. Su origen está ligado a un fuerte terremoto que afectó Cusco, momento en el que los fieles le atribuyeron protección.

Cada Lunes Santo, miles de personas acompañan su procesión por las calles del centro histórico. Los devotos lanzan pétalos de ñuccho, una flor roja tradicional que simboliza la sangre de Cristo. Este acto crea una de las imágenes más representativas de la festividad.

Tradiciones que hacen única la Semana Santa en Cusco

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La Semana Santa en Cusco destaca por sus tradiciones únicas que van más allá de lo religioso. Una de las más representativas es la preparación de los 12 platos, una tradición gastronómica que se realiza principalmente el Viernes Santo. Cada plato tiene un significado especial y refleja la abundancia y diversidad de la cocina andina.

Además, las familias visitan templos históricos y participan en misas en quechua y español. Los mercados se llenan de productos tradicionales, y la ciudad mantiene un ambiente de respeto y recogimiento. Todo esto convierte la experiencia en algo auténtico y culturalmente enriquecedor.

Qué hacer durante Semana Santa en Cusco

Durante esta festividad, puedes disfrutar de diversas actividades que combinan turismo y tradición. Asistir a la procesión del Lunes Santo es una experiencia imprescindible. También puedes recorrer iglesias coloniales y conocer más sobre la historia religiosa de la ciudad.

Otra excelente opción es aprovechar tu visita para explorar el Valle Sagrado y sus alrededores. Destinos como Pisac, Ollantaytambo o Chinchero complementan el viaje con paisajes y cultura. Así, tu experiencia será mucho más completa.

Consejos para viajar en Semana Santa en Cusco

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Si planeas visitar Cusco en estas fechas, es importante organizar tu viaje con anticipación. La demanda de hoteles y tours aumenta considerablemente. Reservar con tiempo te permitirá asegurar mejores opciones y evitar contratiempos.

También debes considerar la altitud de la ciudad. Es recomendable tomarte el primer día con calma para adaptarte. Llevar ropa cómoda y abrigadora será clave, ya que el clima puede variar durante el día.

Si deseas conocer Machu Picchu, puedes revisar nuestros tours y elegir la opción que mejor se adapte a tu viaje. Nosotros te ayudamos a vivir una experiencia única e inolvidable en una de las maravillas del mundo.

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Vive una experiencia única en Cusco

La Semana Santa en Cusco es mucho más que una celebración religiosa. Es una manifestación cultural que refleja la identidad andina y la historia del Perú. Vivir esta festividad te permitirá conectar con tradiciones ancestrales en un entorno incomparable.

Si buscas una experiencia auténtica, llena de significado y emoción, Cusco es el destino ideal durante esta época del año.

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sábado, 28 de marzo de 2026

El Idioma Quechua


De todas las lenguas que se hablaron en el antiguo Perú, como el aimara y el puquina, en la sierra sur, o el mochica, el tallán  y el quingnam, en la costa norte, hubo una que tuvo un destino muy particular, llegando a convertirse en la así llamada “lengua general” del gran imperio de los Incas, primero, y en el idioma en el que los Españoles impusieron su religión y, en general, su dominio a los habitantes del imperio conquistado, después.
Hacia el siglo IX de nuestra era, esta lengua, el quechua, era una más de las muchas que se hablaban en territorio peruano y se hallaba difundida tan solo en la costa central y en las serranías del actual departamento de Lima. Desde aquí, en los siglos sucesivos, este idioma fue irradiándose paulatinamente hacia los territorios vecinos, ubicados en los departamentos de Ancash, Huánuco, Junín y Pasco.
El florecimiento, hacia el siglo XIII, del señorío de Chincha (actual departamento de Ica), que basaba su poder en el dominio del arte de la navegación puesto al servicio del comercio y de la pesca, da un nuevo impulso a la difusión del quechua, que para entonces ya se había diferenciado en dos grupos dialectales con notorias diferencias entre sí: las variedades Chinchay y la Yungay.
Es de la mano de los comerciantes del señorío Chincha que esta variedad del quechua se debió de haber difundido a lo largo de los Andes. Es interesante señalar, asimismo, que por esta misma época el idioma más utilizado en territorio cusqueño fue seguramente el aimara, otra de las lenguas peruanas que ha sobrevivido hasta hoy.
Cuando los Incas, que por su lengua de origen era en realidad más aimaras que quechuas, empezaron a extender los límites de su puntaje imperio, encontraron que la variedad Chínchay del quechua se usaba ya como idioma de relación en gran parte de los extensos territorios conquistados. Por ello adoptaron el quechua como “lengua general” en desmedro del aimara.
Los conquistadores españoles, por su parte, no tardaron en percatarse de que en los vastos territorios que habían caído bajo su dominio se hablaba una enorme variedad de lenguas y que solo una, el quechua, hacía las veces de lengua franca. Este idioma, por lo demás, ya estaba asociado en la mente de los antiguos peruanos con el poderío cusqueño y de los incas.
Los antiguos peruanos, es sabido, no conocían la escritura, pero ello no fue obstáculo para que se desarrollara una brillante literatura en lengua quechua. Pequeñísima parte de este acervo cultural se ha conservado hasta hoy día gracias a las recopilaciones que hicieron los cronistas. Se trata, sobre todo, de poesías, como los haylli, que eran una especie de himnos guerreros, o los harawi, que, por el contrario, eran canciones de amor y de ausencia.
Durante la Colonia, el quechua corre una doble suerte, bastante contradictoria por cierto: por un lado, sobre todo en la costa, cede terreno ante el castellano y prácticamente desaparece del mapa lingüístico de esos territorios, pero, por otro, sobre todo en la sierra central y sur, desplaza definitivamente a otras lenguas nativas y se convierte en el idioma materno de la población autóctona que sobrevive a las calamidades que trajo consigo la conquista. Más aún, gracias al afán evangelizador y al esfuerzo de los europeos más cultos que llegan a tierras americanas, empieza a escribirse y a ser estudiado por gramáticos y lexicógrafos.
Otro fenómeno interesante relacionado con este idioma es el que se produce a partir de fines del siglo XVII en ciudades como el Cusco, donde el nacionalismo en germen de sectores criollos hacen que se empiece a producir una literatura en quechua que busca adueñarse del pasado incaico. Tal es el caso, por citar solo los ejemplos más representativos, de los dramas en quechua Usca Paucar y Ollantay. De hecho, algunos estudiosos consideran que el periodo que va de fines del siglo XVII a fines del XVIII es el “siglo de oro” del quechua literario.
Ya en la época republicana, entre las dos últimas décadas del siglo XIX y las dos primeras del siglo XX, la ciudad del Cusco conoce el auge de una amplia y variada producción dramatúrgica en lengua quechua. Son más de setenta, entre dramas y comedias, las obras que se escribieron y se pusieron en escena en ese periodo y son numerosos, asimismo, los autores que cultivaron estos géneros literarios, destacando los nombres de Nicanor Jara, José Lucas Caparó y Nemesio Zúñiga Cazorla.
Los argumentos de tales obras, siguiendo la tradición iniciada por el Ollantay en siglo XVIII, solian ser leyendas de origen incaico y episodios de la historia de este mismo periodo. Esta interesante producción dramática era una muestra de la identificación de las elites de la ciudad con el pasado incaico y, al mismo tiempo, un intento de afirmar la supremacía cultural del Cusco frente a Lima.
Para comprender este florecimiento del teatro quechua hay que tener en cuenta que a comienzos de siglo la ciudad del Cusco tenía una población mayoritariamente monolingüe quechua y que las elites eran bilingües. El monolingüismo castellano en ese entonces prácticamente no exisitia.
En la actualidad, esta situación ha variado, y se puede decir que en la ciudad ya no existe el monolingüismo quechua. Se conserva, en cambio, un gran sector bilingüe, junto a otro, también importante, que solo habla el castellano.
Con todo, el quechua se sigue usando no solo en la vida cotidiana de las familias cusqueñas, sino también como vehículo para la creación literaria y con ocasión de algunos acontecimientos importantes de la vida en la ciudad. Muestra de lo primero es la obra poética de Andrés Alencastre (1909 – 1984), considerado por los estudiosos el más grande poeta quechua del Perú. Un ejemplo de lo segundo es la escenificación del Inti Raymi, que en cierto modo es una continuación de la tradición teatral quechua de comienzos de siglo. Además, lo que es muy importante, el quechua vive en los cuentos y leyendas que la tradición popular transmite tanto en la propia ciudad del Cusco como en las zonas rurales del departamento.
El quechua, o runa simi, es un idioma aglutinante; es decir, la mayoría de sus expresiones se construyen añadiendo sufijos a los términos básicos. Por ejemplo: wasi quiere decir “casa”; wasiy quiere decir “mi casa”; wasikunapaq quiere decir “para las casas” y wasinchikmanta “acerca de nuestra casa”.
La práctica de las palabras quechuas llevan el acento en la penúltima silaba. Las excepciones pueden indicar otra significación. Por ejemplo warmaya (con acento llano) significa “pobre muchacho” mientras que warmayá (con acento agudo) quiere decir “es el muchacho”.
El quechua casi no emplea artículos, conjunciones ni preposiciones, ni existen terminaciones diferentes para distinguir el género. Con el fin de diferenciar el sexo del sujeto se emplean modificadores como Warmi wawa (niña) y qari wawa (niño). En cuanto a características fonéticas, el quechua solo tiene 3 vocales: i, u, a; y carece de las consonantes b, d, g, f, rr; que hoy en día solo se emplean para asimilar palabras tomadas del español.
El quechua es un idioma de gran musicalidad y concisión. Carece de raíces que permitan traducir apropiadamente las palabras como “motor” y “gasolina”, pero es ricamente expresivo en el contexto rural, de estrecho contacto con la naturaleza, que le es propio. En este ámbito el quechua tiene muchas voces de las que el español carece, como allay (extraer tubérculos de la tierra), haypuy (dar a todospor igual), nakay (matar animales con fines de alimentación) o chaqllay (construir de forma provisional con ramajes o cañas).
Muchas palabras quechuas han pasado a ser parte del léxico de todos los días en los países de habla hispana. Cuando los hombres “machos”, se quitan los “ponchos” y juegan pelota en la “cancha”, fieros como “pumas” después de haber trabajado en la “chacra” con la “lampa”, lo hacen empleando términos quechuas.

Breve vocabulario quechua de uso comúnEstos son algunos términos del habla cotidiana del quechua cusqueño:
 Agua: unuBesar: much´ayChicha: aqhaEnamorarse: munapayakuyLibertad: qespikay
Alegría: kusiBlanco (color): yuraqCielo: hanaq pacha Esperar: suyayMano: maki
Amanecer: pacha illariyBotica o farmacia: hanpiqhatu wasiCinco: pichqa Fruta: añawiMujer: warmi
Amarillo: qarwaCaminar: puriyComida: mikhuna Gallina: WallpaNegro (color): yana
Azul: ankhasCamote: apichu, kumaraCordillera de los Andes: anti orqokuna Gritar: qapariyNueve: Isqon
Bailar: tusuyCanción: takiCuatro: tawa Hablar: rimayOcho: pusaq
Bajo (de estatura): tanka (varón); t´ustu (mujer)Cansarse: sayk´uyCurar (la salud): hanpiy Hambre (tener): yarqachikuyPescado: challwa
Bañarse: armakuyCara: uyaDespacio: allimanta Hombre: runaPuerta: punku
Barrer: pichayCerdo: kuchiDiez: chunka Jardín: muyaRegresar: kutiy
Beber: ukyayCerro, monte: orqoDos: iskay Jugo (de frutas): hilliRojo: puka
Sangre: yawarSeis: soqtaSiete: qanchisTres: kinsaUno: huk

miércoles, 18 de mayo de 2016

UN DIA COMO HOY LA REVOLUCUION DE TUPAC AMARU ( JOSE GABRIEL CONDORCANQUI)


Túpac Amaru II (José Gabriel Condorcanqui) fue un cacique cusqueño de considerable fortuna. Recibió educación en un colegio jesuita y se dedicó al lucrativo transporte de mercancías entre Lima, Cusco y el Alto Perú. Cuando estalló su gran rebelión (1780), estaba casado con Micaela Bastidas y tenía tres hijos (Hipólito, Mariano y Fernando).

El siglo XVIII representó el tiempo de mayor presión económica sobre el campesinado indígena. Se observa en su máxima expresión el sistema del reparto de mercancías, mediante el cual los corregidores obligaban a los indios a comprar bienes a precios muy elevados. El reparto, el tributo indígena y la mita minera oprimían la economía colonial a fin de satisfacer las demandas de la metrópoli.

En este contexto, el recuerdo de la historia y los símbolos del Imperio incaico dentro de la población indígena surgió como modelo de alternativa frente a un sistema económico que las perjudicaba en muchos sentidos.

El 4 de noviembre de 1780, inició su gran levantamiento contra la dominación española, cansado de ver la excesiva explotación que sufrían los indígenas en las mitas mineras, obrajes y repartos mercantiles. También en protesta por las reformas fiscales que implantó el visitador Antonio de Areche (aumento de tributos, alcabalas y aduanas) desde 1778.
El 10 de noviembre de 1780 ejecutó al corregidor de Tinta, Antonio de Arriaga. Movilizó y armó a miles de voluntarios indígenas y ganó la batalla de Sangarará. Luego lideró tropas rumbo a Puno, para luego regresar e intentar tomar el Cusco. Fracaso en este intento y se replegó hacia Tinta, donde fue derrotado por los realistas en la batalla de Checacupe.

Como consecuencia de las derrotas sufridas ante los realistas, Túpac Amaru II intentó huir, pero fue traicionado y apresado con su esposa, su familia y sus colaboradores.Todos ellos fueron llevados al Cusco para ser juzgados y sentenciados a muerte. Las ejecuciones se llevaron a cabo el 18 de mayo de 1781 en la plaza de Armas del Cusco, tras la muerte de sus familiares Micaela Bastidas subió al tabladillo. Los soldados españoles intentaron ahorcarla en el “garrote” pero al no conseguir su objetivo, la mataron a golpes. A Túpac Amaru II lo llevaron al centro de la plaza, se le cortó la lengua y fue amarrado de brazos y piernas a cuatro caballos que avanzaban en direcciones distintas con el propósito de seccionarlo. Sin embargo la fortaleza física del ilustre caudillo no lo permitió, por lo que finalmente fue decapitado.
El enorme sacrificio de Túpac Amaru II y Micaela Bastidas permitió exaltación del espíritu combativo de los peruanos, manteniéndose aún más vivo el anhelo de redención nacional. Sin duda, fue el punto de partida para 40 años después la independencia de nuestro país y del continente se hagan realidad.
Puedes conocer más de la historia cusqueña con nuestros Tours en Cusco y Tours a Machu Picchu

viernes, 15 de abril de 2016

MONTAÑA DE LOS 7 COLORES - AUSANGATE


La montaña de los 7 colores 
Vincunca es uno de los nuevos destinos turísticos más majestuosos presentes en el camino hacia el nevado AUSANGATE.
Viajeros de todo el mundo aseguran que es un lugar que representa una nueva oportunidad para todo quienes aman los retos y es que "si quieres ver el arcoíris tienes que afrontar la tormenta".

Actualmente La Montaña de Siete Colores ha sido catalogado por la revista National Geographic como uno de los destinos que debes visitar antes de morir.

montaña de siete colores

¿CÓMO LEGAR?

Actualmente la única forma de llegar a la vinicunca es a través de tour operadores quienes salen desde la ciudad Cusco, luego de 3 horas aproximadas, llegan a un pequeño poblado al sur de la ciudad del Cusco, llamado Pitumarca, en este punto se hace una parada para poder comprar productos necesarios como agua, snacks entre otros.

Luego de Pitumarca el siguiente punto a llegar en el pueblo de Ocefina (Chillca), el cuál será el punto de partida para la caminata hacía la montaña de siete colores; 04 horas de caminata ascendete podrán ubicar el pueblo de Machuraccay desde donde por fin podrán descender a las faldas del apu Vinicunca.
Ya en esta parte del camino podrán apreciar las bellezas del valle como pequeñas lagunas, arroyos entre otros, con el pasar de poco tiempo, ustedes podrán apreciar como todo va cambiando, los colores de la Montaña Arco Iris van apareciendo, generando así una imagen muy surrealista de la zona.

Finalmente llegarán a un aprox. de 5033 msnm la cual es la cima de la Montaña de Siete Colores desde donde podrán hacer fotos y videos.


TOUR A LA MONTAÑA DE SIETE COLORES

La excursión inicia muy temprano (a un alrededor de las 03:00 am), siempre se va a recogerlos por sus diferentes hospedajes en la ciudad de Cusco para luego dirigise por 2 ½ hasta llegar al pequeño pueblo de Pitumarca al sur de la ciudad de Cusco, en este lugar es donde se realiza una parada para proveerse de algunas cosas como, aguas minerales o bebidas energizantes, snack, Cereales, etc. Luego de esta corta parada se continua el viaje, durante el trayecto se podrá observar paisajes de multicolores cultivos que se mezclan entre las misteriosas montañas y nevados, animales andinos como la llama, alpaca, ovejas, vicuñas y los profundos valles.

Llegaremos al pintoresco pueblo de Ocefina (Chillca) punto de inicio de nuestra caminata aquí será donde podremos disfrutar de un riquísimo desayuno andino junto a los pobladores del lugar. Luego de nuestro desayuno emprenderemos nuestra caminata por 4 horas montaña arriba hasta llegar al poblado de poblado de Machuraccay y luego descenderemos a las faldas del cerro de Vinicunca donde los pobladores organizaron un pequeño control de acceso a este místico lugar. 

Continuando la caminata pasaremos por un sendero que poco a poco ira cambiando el panorama entre montañas de colores intensos y pequeños arroyos de agua helada que alimentan y dan vida a este valle, a medida vayamos caminando observaremos cómo los colores de nuestro alrededor irán cambiando por el clima, llegaremos a una altura de 5033 msnm. Cima de la misteriosa montaña de 7 colores (Vinicunca).

Este será el punto donde tendremos tiempo suficiente para poder realizar la toma de fotos, videos, etc. A la vez será el lugar donde disfrutaremos de nuestro refrigerio mientras nuestra vista se deleita con la magia que encierran las montañas tras su velo de nubes y picos nevados, luego de tan exquisita experiencia emprenderemos la caminata de retorno al poblado de chillca donde tendremos nuestro almuerzo, posteriormente retornaremos a Cusco a un alrededor de las 20.00 horas.


Nota: Durante el ascenso tendremos un caballo de respaldo en caso de alguna emergencia ya que el cambio de altura es muy fuerte.














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lunes, 28 de marzo de 2016

El arte popular cusqueño

Uno de los atractivos del recorrido por la región cusqueña es la variedad de artesanías típicas que ofrecen los distintos poblados. La alfarería, los tejidos y otras expresiones artesanales mantienen un conjunto de rasgos característicos –distintos, por ejemplo, de los de la artesanía de Huaraz o de Ayacucho- , al mismo tiempo que ciertos detalles varían de localidad en localidad. La ciudad del Cusco, sobre todo en el pintoresco barrio de San Blas, ofrece una gran variedad de productos artesanales de todo el departamento.
Se aconseja a los viajeros adquirir artesanía en los centros de productores, en tiendas especializadas y en los mercados de abastos, desconfiando de la calidad de lo que ofrecen aisladamente algunos vendedores callejeros. Es importante recordar que no está permitida la comercialización de piezas de arte ni de reliquias históricas, precolombinas o coloniales, por ser delito contra el patrimonio cultural de la nación. Por consiguiente, deben rechazarse las ofertas clandestinas de presuntos objetos artísticos antiguos.

El estilo artesanal cusqueño
La artesanía andina conserva muchas tecinas y formas precolombinas. Tal es el caso de los telares tradicionales, sean verticales, horizontales o de cintura, o de las técnicas del paleteado y del moldeado para la cerámica. Del arte virreinal, en cambio, la artesanía cusqueña ha heredado el ropaje formal y el lenguaje artístico, presentes en sus variadas expresiones, como la imaginería religiosa.
A continuación algunos ejemplos de artesanía cusqueña.     

Textileria
Como ha señalado el investigador científico John Murra, los tejidos eran uno de los objetos más esmeradamente trabajados y más apreciados por los antiguos peruanos. Poseían un valor de cambio para pagar tributos y servicios recibidos y tenían además un valor simbólico y ritual. Finalmente, dependiendo de su calidad, eran objetos que otorgaban status a su propietario. No es casual que hasta el día de hoy las campesinas quechuas de las zonas aledañas al Cusco, sobre todo de las comunidades del Valle Sagrado de los Incas, conserven la tradición de ser diestras productoras de tejidos de una belleza asombrosa.
Confeccionadas con lana de alpaca, llama u oveja, las prendas que tejen las campesinas son variadísimas, desde los chumpis o fajas, hasta los ponchos, pasando por las llicllas (chales), queperinas y unkuñas que usan las mujeres para llevar en la espalda a sus bebés o diversos productos. Lo característico de todas estas prendas son los ornamentos utilizados en el diseño, los así llamados pallaes, que han dado fama a los textiles cusqueños. Estos ornamentos tienen por lo general una rica variedad de motivos zoomorfos y antropomorfos, pero también incluyen presentaciones simbólicas del sol y las estrellas, los fenómenos naturales y los campos de cultivo, al extremo que hay autores que consideran que los tejidos son el libro de la sabiduría andina.
Tejidos elaborados por las campesinas de la comunidad de Pisac, Chinchero, Calca y Lares en el Valle Sagrado, así como de otras poblaciones de la región del Cusco, pueden ser encontrados en las ferias dominicales de Chinchero y Pisac, y en algunas tiendas especializadas de la ciudad. En esta última los precios pueden parecer elevados, pero su calidad garantizada los justifica.

Imaginería
La técnica y el colorido de la imaginaria cusqueña, a diferencia de la textileria, se originan, sin rezago preciso alguno, en la época colonial. La madera, el maguey, el yeso y la tela encolada son los materiales con los que los imagineros cusqueños dieron forma original a vírgenes, santos, cristos, ángeles, niños manuelitos y reyes magos.
San Blas es el barrio que concentra el mayor número de imaginarios. En torno a la plaza y en las calles aledañas se encuentran los talleres de las familias Mendivil, Olave, Mérida y Rojas, que conforman verdaderas dinastías de artistas populares. La de los Mendivil, por ejemplo, se remonta a más de un siglo. El representante más famoso de este clan fue don Nicolás Góngora, que vivió en la centuria pasada y esculpió las imágenes de santos que hasta ahora se veneran en muchas de las iglesias distintas provincias del Cusco. Eran admirados, sobre todo, sus patrones Santiago, por lo que el artista recibía encargos hasta de los departamentos vecinos. Hilario Mendivil y su esposa Georgina Dueñas, por su parte, ganaron renombre internacional en los años setenta y ochenta con sus delicadas imágenes de cuello largo. Ahora son sus hijos quienes continúan la tradición familiar.
Así como los Mendivil, cada imaginero de San Blas tiene su especialidad y estilo característicos. Manuel Olave debe su prestigio a sus niños manuelitos. Santiago Rojas, a las pequeñas figurillas que representan a los bailarines de la fiesta de Paucartambo y a sus máscaras. Edilberto Mérida, a su cerámica expresionista o “grotesca”, como el mismo artista la ha bautizado, y a sus reproducciones de la pintura cusqueña colonial.

Cerámica
La producción alfarera tradicional se ha refugiado en el pueblo de Racchi, a 115 km del Cusco, en la carretera a Sicuani. Utilizando técnicas heredadas de los Incas, como el moldeado en base a cintas, los pobladores del lugar producen tanto cerámica utilitaria que comercializan en las ferias de  la zona, como objetos destinados al mercado turístico, incluidas las famosas salamandras, que son vasijas en forma de botella coronadas por una figura zoomorfa.
Los alfareros de Pisac, a su vez, se especializan en la decoración de la producción de Racchi dentro de la así llamada “línea incaica” que recurre a la policromía y los motivos geométricos tan característicos de la cerámica inca. Otro rubro importante de la artesanía del lugar son las chaquiras, cuentas de cerámica decoradas también con diseños geométricos tradicionales.
En el mismo Cusco destaca la producción de la familia Ruiz Caro, iniciadores de la así llamada “Cerámica Cusqueña”, que se caracteriza por la fabricación de cerámica utilitaria, sobre todo vajilla, que combina un esmaltado de alta calidad con la estilización de los motivos de la cerámica incaica.

Platería
La platería cusqueña combina técnicas y motivos prehispánicos y coloniales. Uno de los objetos más difundidos son los tupus, grandes alfileres ornamentales usados por las campesinas para sujetar sus mantas y que ya eran utilizadas por los Incas. Trabajados no sólo en plata sino también en cobre, los tupus destacan por la rica ornamentación de la cabeza del alfiler con motivos zoomorfos y fitomorfos. Cuchillos ceremoniales o tumis, llamas, vicuñas e idolillos antropomorfos son también objetos característicos de la platería cusqueña que recogen tradiciones prehispánicas.
Entre los artesanos que trabajan en la ciudad con técnicas y temática tradicional destaca Gregorio Cachi, diestro en el uso de técnicas de origen precolombino, como el boceteado de moldes en barro mezclados con pelos de alpaca y cuy, al igual que el repujado y martillado. Prendedores, collares, tupus, anillos y diversos objetos utilitarios son la especialidad de la familia Cachi.
En el rubro de la joyería, tanto de oro como de plata, sobresale la dinastía de los Ormachea, padre e hijos, y Carlos Chaquiras, quienes trabajan preferentemente en el estilo colonial y en el étnico, que se caracteriza por la estilización de motivos de la orfebrería prehispánica.

Cerería y tallado en madera  
La cerería cusqueña es reconocida por la fabricación de velas y cirios decorados, cuya función originaria era cubrir las necesidades del culto, pero que en las últimas décadas son también demandados por los turistas. La familia Moreno, del barrio de San Blas, se dedica a este arte desde hace varias generaciones. Por otro lado, las tiendas especializadas en la venta de velas artesanales, talladas y coloreadas, se concentrar en la calle Meloc, a pocas cuadras de la Plaza de Armas.
Existe también en el Cusco una notable artesanía de talla en madera, aplicada a la fabricación de muebles, marcos, retablos y objetos ornamentales diversos. Utilizando como materia prima el cedro y la caoba, estos artistas realizan su obra en base a motivos como las uvas, jarrones, grecas y muchos otros. Un especialista reconocido por sus pequeños balcones ornamentales, que pueden servir como mostrador o para exhibir imágenes religiosas es Domingo Álvarez, quien tiene su taller en plena plaza del barrio de San Blas.

Los innovadores
Una cerámica muy original que combina técnicas prehispánicas con diseños propios es la que está produciendo Pablo Seminario en su casa taller de Urubamba. Su cerámica utilitaria, así como los botellones escultóricos y los cuadros hechos en base a placas de cerámica, se pueden adquirir en la tienda “La Mamita”, en la plaza mayor de la ciudad.
El diseño inspirado en motivos prehispánicos es también la especialidad de Miki Suzuki, quien expresa su arte sobre todo en chompas, joyería y cerámica. La tienda se llama “Pedazos”, de la calle Plateros donde se vende esta fina producción artesanal.
La fabricación de velas adornadas en base a productos andinos como la coca, la quinua y el maíz y con formas sumamente originales es la especialidad de Cecilia Peralta, heredera, como tantos otros artistas, de una tradición familiar. Su arte se puede apreciar en “La Tienda Taller” del Portal Comercio en la Plaza de Armas.



Talleres y tiendas
Textileria
Tiendas Museo de Josefina Olivares e hijos
            Plateros 334 y Santa Clara 501
            Alpaca 111
                        Plaza Regocijo 202
                        Aeropuerto Velasco Astete (Sala de Embarque)
                        Hotel Libertador (interior), Hotel Monasterio (Interior)
                        Machu Picchu Sanctuary Lodge
Plateros
            Gregorio Cachi
                        Urbanización Ttio U-4
                        Tel. 224052                                      
            Hernán Ormachea
                        Plateros 372
            Carlos Chaquiras
                        Triunfo 375
Imaginería
            Antonio Olave
                        Calle Plazoleta 651
            Agripina Mendivil
                        Plazoleta de San Blas 646
            Juana y Felicia Mendivil. Museo de Hilario Mendivil
                        Plazoleta de San Blas 634
            Francisco Mendivil
                        Calle Plazoleta 619
            Mérida. Tienda
                        Plazoleta San Blas 120-B
                        Taller: Carmen Alto s/n
            Santiago Rojas
                        Suytucato 751
Cerámica
            Ruiz Caro. Taller
                        Calle Coquimbo 1121, Santiago
Tiendas de velas
            Comercial San Carlos
                        Meloc 409
            Cerería San José
                        Meloc 495
            Familia Moreno
                        Taller en Carmen Alto 187
                        Tienda en San Agustín 307, interior 105
Taller en madera
            Domingo Álvarez Corimanya
                        Plazoleta de San Blas 652
Principales artesanos del barrio de San Blas
            Georgina de Mendivil
                        Plazoleta de San Blas 634
            Francisco Mendivil
                        Plazoleta de San Blas 619
            Edilberto Mérida
                        Carmen Alto 133
            Antonio Olave
                        Plazoleta de San Blas 651
            Santiago Rojas

                        Suytucato 751            

Lugares de interés en la ciudad del cusco


Como recorrer la ciudad
El centro histórico del Cusco es pequeño y fácilmente accesible. Sin duda, la mejor manera de conocerlo es recorrerlo a pie. Sin embargo, lo empinado de algunas calles puede convertir una sencilla caminata en una faena extenuante, especialmente si no se está bien adaptado a la altitud. Recomendamos dividir la ciudad en sectores de interés (la Plaza de Armas, el barrio de San Blas, Colcampata, entre otros) y trasladarse en taxi hacia cada uno. Una vez allí, tómese su tiempo, le aseguramos que hallara lugares de gran belleza en cada rincón de la ciudad. El costo de los taxis urbanos es de aprox. S/. 2, subiendo a S/.3 pasadas las 10 de la noche.

Boleto Turístico
Permite la vista a 16 de los más importantes atractivos turísticos del Cusco: Museo histórico regional, Museo Municipal de Arte Contemporáneo, Museo de Arte Popular, Museo De sitio de Qoricancha, además de los poblados y sitios arqueológicos de Tipon, Piquillacta, Chinchero, Ollantaytambo, Pisac, Moray, Sacsayhuaman, Qenko, Puca Pucara y Tambomachay. Cuesta s/.130.00 nuevos soles para extranjeros y para peruanos les vale s/.70.00 soles) y es válido por 10 días. Se adquiere en las oficinas de la Dirección Regional de Turismo (Plaza de Armas), el Instituto Nacional de Cultura (Garcilaso s/n, plaza Regocijo) o en cualquiera de los lugares antes mencionados. Muy recomendable para quienes visitan el Cusco por primera vez.
Existe una versión reducida del Boleto Turístico que cuesta s/.70.00 para extranjeros y s/.40.00 soles para peruanos y les permite la visita de los sitios que conforman el circuito arqueológico urbano (Sacsayhuaman, Qenko, Puca Pucara y Tambomachay).

El cusco, como todas las ciudades de gran afluencia turística, presenta algunos problemas de robos menores (carteras y cámaras fotográficas). Evite exponer demasiado sus equipos y artículos personales. Si recorre en las horas nocturnas (después de la medianoche) cierro lugares, tome sus precauciones. Estos lugares son: el mercado de Santa Ana y la estación de trenes a Machu Picchu (San Pedro); la llegada y salida de los buses al aeropuerto; las vías de acceso a los sitios arqueológicos cercanos al Cusco y, en general, las aglomeraciones de gente. La festividad del Inti Raymi se ha convertido en uno de los eventos predilectos de los carteristas.

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